sábado, 15 de octubre de 2011

Frondoso y la Iguana




Frondoso era un bello árbol que vivía en el bosque. Era tan alto, inclusive más alto que todos los pinos de la montaña. Frondoso estaba siempre muy contento porque en sus ramas vivían unos pajaritos, una bella iguana de color esmeralda y una hermosa ardillita.

-Hola Frondoso- dijo María la iguana.
-Hola amiguita, es un bello día- le contesto el árbol.
-Si, voy a tomar un poco de sol desde tus ramas- dijo la iguana
-Hola Luisa- saludo la iguana a la ardilla al pasar por entre las ramas.
-Buenos días – dijo bostezando la ardilla.
Todo iba muy bien hasta que aparecieron dos niños no con muy buenas intensiones
-Mira Luis, que iguana tan grande. Voy a cazarla. Dicen que saben a pollo- sacando su china para tirar algunas piedras a la pobre iguana.
- De verdad es preciosa. Pero no te parece que no debes matarla. Es muy linda
-No me importa- dijo cruelmente Carlos.
El niño apuntó cruelmente a la pobre iguana y la derrumbó al piso. La pobre iguana estaba malherida. 
-Déjala, pobrecita, mira como está llena de chichones- le dijo el otro niño.
-Que fastidio contigo. Mañana volveré solo, así no me molestaras.
La pobre iguana se sentía tan mal que no le provocó comer nada. Se limitó a recostarse en el árbol.
-como me duele frondoso, me voy recostar en tu tronco- dijo la pobre iguana
-Que niño tan cruel- dijo muy enfadado Frondoso.
Al día siguiente llego Carlos. Se percató de un olor horroroso
-¿Que huele tan mal?- preguntó el niño.
Luis había seguido con mucho cuidado a Carlos, y le dijo indignado a su amigo.
-Mira lo que hiciste. Sabias que las iguanas se alimentan de los insectos. Ahora el pobre árbol esta todo sofocado por estas moscas. Si no le hubieses hecho daño otro gallo cantaría- le explicó su amigo.
-No sabía eso- le contestó. - Me arrepiento de lo que hice. Ahora el pobre árbol está enfermo- le contestó Carlos
-Vamos a limpiar este tronco y espantar estas moscas- dijo Luis.

Frondoso estaba más contento que nunca. Ya no olía mal. Y vinieron nuevos animales a visitarlo.
-Menos mal que esos niños cambiaron porque si no me hubiesen llamado el Samán mal oliente, y me hubiese quedado solito- dijo Frondoso

Carlos no solo se dió cuenta que había que cuidar a los animales, sino también a los arboles, y lo primero que hizo fue tirar la china a la basura, y ahora no solo cuida de los arboles sino a todos los animales del bosque y colorín colorado este cuento ha acabado.

4 comentarios:

  1. Precioso cuento Judith, la foto también, es muy bonita. Un beso,
    Myriam

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  2. Gracias amiga. Hay que mostrar a los chiquitines el cuidado de nuestro medio natural

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  3. Judith, cuánta ternura y sabiduría en este cuento. El amor flota en el bosque.
    Me he enamorado de la iguana esmeralda. Relinda.
    Y, por supuesto, conocer a Frondoso ha sido todo un placer. Quiero ir a leer para apoyarme en su tronco.
    Qué buen amigo el que reprende al otro para enseñarle.
    Me ha encantado. Volveré cada día.
    Un gran abrazo:
    Nicole.

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  4. gracias amiga. Siempre es muy bonito que mediante la escritura hagas feliz a los demas. Besos. Judith

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