Un dia, el pobre tío Tigre estaba echado debajo de
una mata de mango relamiéndose sus pobres patas ya que un Puerco Espín le había
lanzado todas sus espinas por todo su pobre cuerpo. Ese Tío Conejo si es mañoso
y astuto. Se dio cuenta a tiempo de que lo había engañado ofreciéndole una mano
de cambur para comérmelo, el conejo ni corto ni perezoso llamo al tío cachicamo
que a su vez era muy amigo del Puerco Espín, y le comento todo lo que estaba
sucediendo con el engaño de Tío Tigre y lo protegió del animal.
No pude ni siquiera ponerle una garra encima
gimiendo todavía por el dolor que le habían producido las heridas de las
espinas.
Sin embargo, en ese momento paso un gran zamuro cerca de Tío tigre diciéndole:
-
Quieres comerte a Tío Conejo, yo te puedo ayudar, pero eso sí, me tienes que
dar una parte de los animales que caces para tus comidas. Tío Tigre no muy
convencido lo observo, pero al final acepto.
- Pero, ¿cómo? ese conejo es muy mañoso
replico Tío Tigre
- Detrás de esa gran sembradía de cambures, y
al final de una gran hilera de esas matas de mangos y lechosas corre un riachuelo,
allí se encuentra escondido en el fondo del rió una gran olla, dicen que es la
olla de los deseos, y cualquier deseo que pidas se te puede cumplir, incluso
atrapar al mañoso de Tío Conejo. Tío Tigre muy entusiasmado se afilo sus
grandes garras imaginándose que todo seria muy fácil, y ya se estaría comiendo
a tío conejo.
Sin embargo, una iguana lo había escuchado todo, y se fue a donde vivía Tío
Conejo.
-Mira Tío Conejo, Tío Tigre te tiene una
trampa, te va comer pero eso si consigue la olla de los deseos. La olla se
encuentra en el río que se encuentra cerca de la hilera de matas de mangos y
lechosas.
–
Pues, yo voy a descubrir primero esa olla. A mi no me comen tan fácilmente- dijo
Tío Conejo.
A pesar de que Tío Tigre era muy veloz, Tío Conejo también era muy ingenioso,
así que le dijo a su amigo canela, el caballo que habitaba cerca de su
madriguera que lo llevase al río porque ya Tío Tigre llevaba la delantera,
explicándole en el camino todo lo referente a la olla. Cuando Tío Conejo ya
había llegado al río, Tío Tigre estaba a pocos metros de distancia, y este ya
había divisado dónde estaba la olla.
Sin embargo, debajo de los matorrales se encontraba una mofeta. Mira, allí esta
Tío Tigre, y te voy a decir un secreto, el tiene planeado mudarse para acá para
comerse todos los animales que viven por este sector. Tú eres el único que los
puedes salvar. Acércate sigilosamente, y lanza tu perfume, y así saldrá
corriendo, y no se le ocurrirá venir mas por estas regiones encantadoras-replico
con picardia a la mofeta
La mofeta, que de solo la idea de pensar que
iba ser el bocadillo de ese felino o alguno de sus amigos no pierdo tiempo, y
se le acerco a Tío Tigre.
- Hola, Tío Tigre. ¿Qué haces por aquí?
-Lanzándole en ese momento a Tío Tigre su delicioso perfume. Y el pobre Tío
Tigre ya lleno de la hediondez del perfume de la mofeta se lanzo al río. En ese
momento, Tío Conejo encontró la olla y se la llevo corriendo a su guarida, y
pidió a la olla mágica que le trajera siempre zanahorias, y frutas en los
tiempos de lluvia, y cómo el era muy generoso lo compartió con todos sus
amigos. Y colorin colorado este cuento se ha acabado.
Nota: Antonio Arraíz fue un escritor venezolano autor de los relatos de Tío
Tigre y Tío Conejo dirigido al público infantil. Sus relatos son humorísticos y
divertidos para niños y grandes.
En este relato creado por mi autoría recreo los personajes de Tío Tigre y Tío
Conejo que siempre han estado presentes en los relatos de Antonio Arraíz.

Querida Judith, un gusto haber venido a disfrutar tus letras.
ResponderEliminarQué divertido, Judith. XD
ResponderEliminarMe gustan mucho estos cuentos. Son muy graciosos.
Gracias por compartirlos.
Abrazos.